Geofísica aplicada a la detección de la contaminación del suelo y de...

Geofísica aplicada a la detección de la contaminación del suelo y de las aguas subterráneas

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Los métodos geofísicos son técnicas indirectas de investigación de las estructuras de subsuperficie a través de la adquisición e interpretación de los datos instrumentales, caracterizándose, por lo tanto, como métodos no invasivos o no destructivos.

Esta metodología permite evaluar las condiciones geológicas locales a través de los contrastes de las propiedades físicas de los materiales de subsuperficie, por ejemplo la conductividad o la resistividad eléctrica, permisividad dieléctrica, magnetismo, densidad, etc., que pueden derivarse de las diferenciaciones litológicas y otras heterogeneidades naturales o no.

Una de las principales ventajas de la aplicación de técnicas geofísicas en cuanto a los métodos tradicionales de investigación de subsuperficie, como, por ejemplo, los sondeos, es la rapidez en la evaluación de grandes áreas a un costo relativamente más bajo. Además, los estudios geofísicos ofrecen la ejecución de perfiles continuos, posibilitando la identificación con mayor precisión de las variaciones laterales derivadas de los cambios litológicos u originadas por la presencia de la contaminación subterránea.

En el diagnóstico ambiental de las áreas contaminadas, la realización de pesquisas geofísicas tiene por objeto básico identificar la presencia de la contaminación subterránea, además de la definición de la configuración geológica e hidrogeológica de los lugares investigados.

Las características del medio geológico, más allá de la naturaleza de la contaminación, pueden determinar el comportamiento de los contaminantes en subsuperficie. En ese contexto, la interpretación de los datos geofísicos puede contribuir a la obtenida de información sobre la litología, la estratigrafía, la profundidad del nivel del agua, la profundidad do embasamiento, la presencia de fallas o fracturas, la existencia de acuíferos importantes, caminos preferenciales de propagación subterránea y otras configuraciones geológicas de interés.

En la evaluación de la presencia de la contaminación en profundidad, el empleo de métodos geofísicos está centrado sobretodo en la localización de zanjas que contengan residuos, la investigación de la contaminación del suelo y de las aguas subterráneas, la detección de tambores y tanques enterrados y la determinación de fugas en tanques o conductos.

La aplicación de dos o más métodos geofísicos distintos aumenta la precisión de las interpretaciones, siendo la naturaleza de los contaminantes y la geología local los factores decisivos para la selección de las técnicas geofísicas que serán utilizadas.

Las significativas desviaciones estándar de las medidas geofísicas normales, que son las anomalías, pueden, desde el punto de vista ambiental, indicar la presencia de contaminantes en subsuperficie. La interpretación de las anomalías es fundamental, pues puede mostrar la intensidad de la contaminación presente, ofreciendo así los datos importantes para las actividades de diagnóstico, monitoreo de la propagación de los contaminantes y seguimiento de la recuperación de un área contaminada.

De esta manera, las informaciones derivadas de las pesquisas geofísicas son útiles para la locación de pozos de monitoreo, como también pueden proporcionar estimaciones de superficie y volumen para las actividades de retirada y remediación de suelos contaminados. Además, se pueden aplicar para la reducción del riesgo de perforación de tanques y tambores enterrados que contengan residuos, o de conductos y galerías subterráneas.

Fuente: Geoanalysis blog